Había una vez un pequeño robot llamado Igualín que vivía en una fábrica de galletas. Su trabajo era muy especial: verificar que cada caja tuviera la cantidad correcta de galletas.
Igualín miraba la caja y preguntaba: "¿Cuántas galletas hay aquí? ¿Son 10?". Si la respuesta era SÍ, encendía una luz 🟢. Si era NO, encendía una luz 🔴.
Igualín usaba el operador "igual que" (=) todo el tiempo. ¡Y así nunca se perdía ninguna caja! En programación, este operador hace exactamente lo mismo: compara dos valores y nos dice VERDADERO o FALSO.